miércoles, 4 de julio de 2012

Descalza



Cuando improvisé el cuento de "Descalza" en la primera que pensé fue en Engelke aunque también se cruzó mi rostro en muchos momentos (aunque claro, Engelke no sé si sería como un pulmón mío o un órgano que bombea incansablemente), sin embargo... a la hora de querer hacer el cuento como algo más físico... no me venía una imagen clara porque no era la historia de Engelke, era otra...

En ese caso había que crear un personaje pero ¿cómo? ¿qué características?. Mi ritmo no me dejaba visualizarla así que lo dejé dormir a la espera de una chispa, de un impulso.

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4 comentarios:

  1. Me encanta, siempre he pensado que sería precioso vivir en un lugar cuyo suelo fuera hierba y pudiéramos ir todos descalzo. De hecho, tenía un blog en el que escribía poemas que se llamaba así, "Descalzo"

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  2. super bonitooo!! y ella era felizz asi .....

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  3. Guapo, guapo, guapo.
    Te contaré algo:
    La percusión en general y más particularmente los tambores africanos, son instrumentos de tierra. Nos conectan con la Tierra y de hecho, cuando se toca el djembé, descalzo, sin asfaltos, ni mármoles, ni acerados, los sonidos de de ritmos que -además de oirse con los oídos- siempre se te cuelan por dentro y los sientes bailar dentro de ti; cuando tocas descalzo, te decía, tienen otro sabor. Más intenso, más primitivo, más auténtico....

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  4. Miguel me alegra leer eso, me manifiesta muchas cosas positivas ;) ¿Dejaste el blog?

    Diplatero :)

    Querido Aborojuan creo que eso mismo que pasa con los tambores africanos lo podríamos extrapolar a otras cosas/momentos y lo mejor es aprender a saborearlos pese a que haya gente que pueda no entenderlo. Mil besos!

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